Dios te salve, Macarena

madre de los sevillanos y tinerfeños,

paz y vida,

la que alivia toda pena,

la que cura con sus manos

toda herida.

Dios te salve, luz del cielo

siempre estrella

y siempre aurora de bonanza,

la que ampara todo anhelo,

la Divina Sembradora de Esperanza.

Dios te salve, Maria

Madre de gracia llena,

alma de Sevilla y Tenerife,

Sol de la Macarena.