Toda España te venera

por ser Madre de Jesus,

Virgen de la Esperanza Macarena.

La ternura de tu rostro

tiene mezcla de dolor

por el hijo que entregaste

a los hombres por amor.

Cuando llega Jueves Santo

esta tierra se estremece

con fervor de cofradia,

de pasos,

de costaleros

y de Saetas a Maria.

Andaluza y sevillana,

llegastes a las islas canarias.

Te acompaña en tu paso

y al grito de guapa, guapa y guapa,

la Virgen de Candelaria.